
Nuestro labor nos lleva a vivir el partido de otra manera, una pasión, pero no la misma de los demás, sino la pasión por la fotografía y por mantener enfocado nuestro objetivo.
Entramos a la cancha y jugamos nuestro propio partido, sufrimos y reímos al igual que cualquier hincha y a pesar de que a todo el mundo después les gusta ver nuestro trabajo, pocas veces somos reconocidos a no ser por uno de nuestros colegas. Nuestro juego no es sencillo, así como los jugadores deben dominar bien el balón para llegar al gol, nosotros debemos dominar bien nuestra cámara para llegar a retratar el momento que creemos es el acertado, los minutos pasan, el partido se termina y aun no tenemos una buena imagen como la que queremos y cuando llega el momento es como gritar nuestro propio gol, bien enfocada, angulo perfecto y la toma ideal, solo así nos vamos felices, ganamos nuestro partido.
Algunos piensan que esto que escribo es una locura, pero no lo es, nosotros también jugamos contra nuestro propio rival, el tiempo, la luz, la velocidad son algunos de nuestros rivales a vencer, nuestra táctica no es siempre la misma y ademas existe una coincidencia entre el fotógrafo y el futbolista, ambos tenemos un técnico, la diferencia esta en que nosotros solo lo necesitamos cuando se nos rompe la cámara y no todos los partidos, sabemos como jugar y cada partido es un nuevo desafío.
Por eso estoy convencido que un fotógrafo, no es solo uno más, es otro jugador y el que lleva con él la presión de los hinchas que quieren ver la mejor foto al otro día en paginas web y diarios, etc. Nosotros también podemos tener un buen o mal partido, nosotros también somos criticados o adorados por los hinchas, no corean nuestro nombre, por que no saben o no se dan cuenta que somos un jugador más, somos un instrumento más para que el partido sea completo, somos necesariamente los que creamos historia, por que la única manera que tiene de mostrarla con el paso de los años es con fotos.
Esperamos el día del encuentro como los hinchas y jugadores, nos preparamos, nos mentalizamos para nuestra victoria personal, por que en definitiva para nosotros una buena foto es el equivalente a un partido ganado, tres puntos mas y al final del torneo queremos estar lo mas alto posible y estar cuando el equipo grite campeón, captando el momento como siempre, ahí estamos, nadie nos ve, pero siempre estaremos esperando el momento justo.
Somos el citado numero 19, el que siempre queda afuera pero que igual trabaja, somos necesarios aunque nadie se de cuenta, tenemos nuestra propia manera de ver el partido, para nosotros un mal enfoque es un gol perdido o no disparar en el momento justo es tener un penal en contra. Después de todo eso, si nos preguntas como fue el partido no tenemos idea, solo sabemos que cumplimos con nuestra labor y al día siguiente algunos gozaran de nuestro trabajo y otros lo sufrirán. Somos los fotógrafos y tenemos nuestra propia manera de ver el partido, una manera mas de verlo importante para nosotros y que los demás no entienden que para ellos también, por que de nosotros depende que luego vean una buena foto del encuentro. ¿quien no ha festejado por dentro cuando capto el momento justo de un gol o la mejor jugada del partido? A mi me pasa siempre, me siento realizado, que estoy haciendo bien mi trabajo, como dije antes ganando nuestro propio partido.
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